El diputado Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, acusó que la saliente Administración Boric intenta "ridiculizar" el polémico proyecto de la derecha, que regula la conmutación de penas privativas de libertad a reos de avanzada edad o en una situación delicada de salud.
Aludiendo a cifras del Ejecutivo que estiman que, tal como está ahora, el texto permitiría liberar a unos 12 mil delincuentes, el líder gremialista remarcó: "El Gobierno ha tratado de ridiculizar esto. Ha dicho que van a salir libres personas con asma, con hipertensión o con diabetes. Nosotros jamás aceptaríamos que una persona salga de la cárcel por esas condiciones. En eso, somos mucho más estrictos que en la izquierda".
Por lo anterior, Ramírez se cuadró con sus pares de RN en cuanto a que "esta situación humanitaria se tiene que dar, pero en casos extremadamente restringidos, y que no beneficie a miles de personas, como ha afirmado el Gobierno. Nosotros jamás lo permitiríamos".
La diputada RN Ximena Ossandón, cuyo partido alista indicaciones en la línea de aumentar los requisitos de acceso a la medida, reiteró que "es imposible que el proyecto avance como está, creo que es realmente impresentable".
"En lo personal, estoy por avanzar solo en los casos de etapa terminal, que es muy diferente a la enfermedad terminal, y teniendo la seguridad absoluta de que esa persona no puede volver a cometer ese crimen", propuso la parlamentaria.
También se abrió a estas modificaciones el senador electo y timonel republicano, Arturo Squella: "El debate ha girado en torno a la dificultad de entender bien cuál es el contorno que tiene este proyecto. Por lo mismo, encuentro positivo que se haya aprobado la idea de legislar, pero eso no obsta a que se pueda corregir en el trabajo del articulado".
"Muy probablemente, me va a tocar formar parte de la Comisión de Constitución, así que tendremos la oportunidad de sumarnos a ese debate", adelantó el dirigente, quien además considera "un error apurar el debate de esta materia, porque todos tenemos que quedar suficientemente tranquilos de que es una buena ley".
Diputado socialista: "Es un agravio a la democracia"
En contraste, desde la futura oposición, el diputado socialista Arturo Barrios insistió en que "este proyecto es simplemente una aberración, un agravio a la democracia y al Estado de Derecho", dada la posibilidad de que permita liberar a criminales de lesa humanidad, así como a otros homicidas y violadores.
"Una de las cosas que importan en el Estado de Derecho es que exista justicia y que se defina de manera ejemplar, para que (los delitos) nunca más vuelvan a ocurrir. Esto merece el rechazo de toda nuestra sociedad", remató.
Fuente: Cooperativa